Recuperación energética personal

Tenemos un cuerpo físico y un cuerpo energético. Los problemas propios y las malas vibraciones de personas tóxicas cercanas, contaminan nuestra energía, la deterioran  y pueden acabar generando  enfermedades en el cuerpo físico.

Utilizando varios recursos y métodos se trabaja para poder sanar emocional y energéticamente. Equilibramos el cuerpo energético, desbloqueándolo, equilibrándolo y habilitándolo para que la energía fluya correctamente.

¿EN QUE CONSISTE?

A partir de unas pautas guiadas de respiración se conduce a un estado relajación profunda, donde se trabaja en el subconsciente hacia atención plena o conciencia plena. 

¿QUE SE SIENTE?

Durante la sesión tiene lugar una profunda relajación, como si estuvieras en un profundo estado de meditación. En la mayoría de casos se experimenta una conexión con el vacío, una sensación de ligereza.  Todo depende del proceso de cada persona. Pero siempre te sentirás más positivo y con más claridad mental.

Las sesiones son de 35 a 45 minutos, depende de la persona.

Desde el estado de conciencia, tenemos acceso a una parte de nuestra mente, y es esa la que utilizamos para realizar ciertos procesos.

Sin embargo tenemos una parte mucho mayor, y es la parte subconsciente.

Durante años he desarrollado mi sensibilidad a las vibraciones que emitimos las personas, los objetos y los lugares. Con formación en radiestesia y geobología me he centrado en restaurar el equilibrio energético donde está descompensado. 

Si buscas un brujo, este no es el sitio. Aquí no se hace magia ni se venden pócimas. Las vibraciones son un fenómeno físico, van implícitas en todos los seres del planeta y esto es lo que trabajamos con respeto y seriedad

Después de una sesión se percibe un estado de equilibrio y serenidad

FAQ

Hay unos conceptos relacionados con el equilibrado energético, interesantes y tratados por diferentes culturas y autores. Algunas de las explicaciones detalladas a continuación son propias y otras son extractos de artículos de diferentes autores. El objetivo es hacer una recopilación de material que aporta valor y que ayuda a entender el proceso de equilibrado energético.

Fue desarrollado en el año 1922 en Japón. 

La energía (Qi)  fluye libremente por nuestro cuerpo, cuando deja de hacerlo, ocasiona que aparezcan enfermedades y otros problemas de salud, como el estrés. Con un entreno adecuado se pueden transmitir energía vital a través de sus manos para desbloquear nuestro flujo vital y despertar nuestras defensas, equilibrando cuerpo, mente y espíritu.

Se utiliza las manos del practicante y la relajación para intentar conseguir un efecto beneficioso en el paciente. No cura enfermedades, pero puede aliviar la ansiedad, mejorara el estado de ánimo o incluso algo el dolor  a través de un efecto relajador,

Mindfulness permite reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando. Así es que, aunque experimentemos algo desagradable (por cierto algo inevitable en la medida en que estemos vivos), podremos ahorrarnos el sufrimiento añadido de tener que lograr que aquello desagradable desaparezca. Quedarse solo con lo que experimentamos sin agregar nada más es lo que la práctica de mindfulness permite.

Aunque comunmente se asocia mindfulness o sati con el budismo, muchas de las tradiciones religiosas del mundo utilizan mindfulness de manera implicita o explicita, pues es una capacidad básica y humana de conexión con el presente. 

  1. Relajación muscular progresiva.  te permitirá conocer tu cuerpo e identificar las sensaciones de tensión y relajación. Aprenderás a percibir la relajación observando el contraste entre las sensaciones que experimentas al contraer y luego relajar voluntariamente los diferentes grupos de músculos. 
     
  2. Respiración profunda o diafragmática.  La respiración es una de las claves para conseguir relajación. Debes procurar respirar siempre con el abdomen, de forma fluida. Para conseguir una respiración profunda, toma lentamente aire por la nariz, llévalo hasta el fondo de los pulmones (para ello, inspira profundamente elevando voluntariamente el abdomen), retén unos segundos el aire y, a continuación, expúlsalo lentamente por la boca con los labios ligeramente fruncidos (como si estuvieras soplando una vela). Utiliza la respiración profunda para aumentar tu control en situaciones de crisis,  
     
  3. Atención a la respiración.  Al principio, y ante situaciones complicadas, la mente salta de un pensamiento a otro rápidamente (imaginemos un mono saltando de rama en rama). conseguimos que la mente “pare” y se concentre en lo que nosotros deseemos, no tanto en los nervios que podamos estar sintiendo en ese momento. 
    Para ello, debemos intentar coger y soltar el aire por la nariz. Posteriormente nos concentraremos en nuestra respiración natural. 
     
  4. Relajación pasiva + imaginación guiada. Esta combinación de técnicas exige una mayor capacidad de concentración y receptividad, pero te permitirá alcanzar una mayor relajación en menos tiempo. Practicándola podrás relajar las tensiones musculares sirviéndote de un orden mental, sin tener que contraer previamente un grupo muscular (como en la técnica de la relajación muscular progresiva). ¿Cómo? El uso de sugestiones (sensaciones sugeridas) permite que se generen intensas sensaciones de tranquilidad, relajación y paz. Para ello, repite mentalmente esas sensaciones que te generen bienestar. Concéntrate en visualizarlas de forma clara, intentando vivirlas como si fueran una situación real. De esta manera, conseguirás entrar en un estado de relajación profunda. 
     
  5. Relajación por evocación.  cada persona experimenta la calma de una manera y a través de diferentes caminos. Este ejercicio es muy útil para conseguir un estado de relajación profunda cuando queramos.

Partimos de la base de que tenemos un cuerpo físico y un cuerpo energético. La energía sutil del cuerpo energético tiene unos lugares de concentración en nuestra anatomía, llamados chakras (rueda de luz en sánscrito), son siete, cada uno tiene unas características determinadas. 

1. Raíz (Muladhara)

Necesidad de existir: necesidades básicas, conexión a tierta
Equilibrado: seguros, ganas de vivir, fuerza física
Desequilibrado: abatimiento, ganas de no seguir viviendo.
Situación: En la base de la espina dorsal

2. Sacral (Svadhisthana)

Necesidad de sentir
Situación: debajo del ombligo.
Equilibrado: facilidad dar/recibir amor, estimula la creatividad, energía sexual,
Desequilibrado: ira, resentimiento, violencia, problemas sexuales

3. Plexo solar (Manipura)

Necesidad de actuar, fuerza de voluntad
Situación: Entre la boca del estómago y el ombligo
Equilibrado: razonable ego y autoestima 
Desequilibrado: baja autoestima, deseo de poder, poseer, y temor a las críticas.

4. Corazón (Anahata)

Devoción, Amor, Compasión, Sanación.
Situación: Zona del Corazón.
Equilibrado: sentimos amor incondicional a los seres del planeta, compasión, armonía
Desequilibrado: no nos preocupamos por los demás, envidia u odio
Posibles desequilibrios: Asma, enfermedades del corazón, dolores en la parte superior de la espalda; a nivel emocional celos, sentimientos de soledad y mal humor.

5. Garganta (Vishudda)

Necesidad de decir y de ser escuchado
Situación: en la laringe
Equilibrado: facilidad de comunicarnos
Desequilibrado: miedo a que pensarán de nosotros, problemas de comunicación y miedos infundados.

6. Tercer ojo (Ajna)

Intuición, Percepción extrasensorial,
Situación: entre las cejas.
Equilibrado: favorece evolución espiritual y conciencia
Desequilibrado: apegado a lo material, distraidos
Posibles desequilibrios: dolores de cabeza, visión borrosa, caída del cabello; a nivel emocional se presentan anomalías en el carácter, falta de concentración y rechazo hacia uno mismo.

7. Coronilla (Sahasrara)

Sabiduría
Situación: Centro superior del cráneo
Equilibrado: visión espiritual y amplia de la vida
Desequilibrado: visión materialista de la vida
Posibles desequilibrios: sensibilidad a la luz, al ruido, depresión; a nivel emocional sensaciones de confusión, prejuicios o miedos.

Hay algo inherentemente placentero en el orden. Ni siquiera es necesario entender mucho de decoración o completar el método de Marie Kondo para darse cuenta de que la disposición, el carácter y las formas de los objetos que nos rodean tienen un profundo efecto en nuestro bienestar. ¿Por qué nos sentimos más a gusto en un espacio que en otro? ¿Por qué cuando nos decidimos por fin a ordenar nuestra caótica mesa de trabajo inmediatamente sentimos alivio e incluso más claridad mental?

Un estudio reciente de la Universidad de Liverpool ha concluido que las personas asociamos inconscientemente las formas simétricas a palabras positivas como “placer”, “paraíso” o “cielo”, mientras que las asimétricas o aleatorias se asocian a palabras como “desastre”, “mal” o “muerte”. Charles Darwin observó en 1871 que “el ojo prefiere la simetría o figuras con cierta repetición regular”. Y es que el cerebro puede reconocer formas simétricas con una rapidez asombrosa (menos de cien milisegundos), y las percibimos aunque no dirijamos la mirada directamente hacia ellas. Otro estudio reciente concluyó que la simetría nos hace sonreír, literalmente: mirar composiciones simétricas provoca una contracción del cigomático mayor, uno de los principales músculos faciales que intervienen en la sonrisa.

Ingrid Fetell Lee, diseñadora y autora del fascinante libro Las formas de la alegría, explica que “uno de los motivos por los que nos encanta la simetría es que es un símbolo externo de la armonía interna”. Quizá sea porque sentimos el deseo innato de ordenar el caos o quizá porque nos produce satisfacción ver que cada objeto encuentra su lugar, como una proyección mental para encontrarle sentido al mundo y hacer que las cosas encajen, aunque solo sea en el plano material.

Pero no solo la armonía de los objetos nos hace sentir mejor. Para Fetell Lee, fundadora del blog The Aesthetics of Joy (La estética de la alegría), las cosas que nos rodean en la vida cotidiana poseen otros elementos capaces de influir en nuestro estado de ánimo, desde su color, su abundancia o su relación con la libertad o el juego, pasando incluso por su magia o la trascendencia que encierran: “Las últimas investigaciones demuestran la existencia de un vínculo evidente entre el entorno y la salud mental. Hay estudios que demuestran que las personas que trabajan en espacios soleados duermen mejor y ríen más que sus compañeros que pasan la jornada laboral en oficinas menos iluminadas, por ejemplo, y que las flores mejoran la memoria además del estado de ánimo”.

  • Lleva un diario de alegría:  Para identificar aquellos lugares, personas, cosas o actividades que te producen alegría
  • Pon más música: Un estudio de Apple y Sonos reveló que los miembros de una familia se sentaban un 12% más cerca cuando la música sonaba en una habitación
  • Pon plantas: Se ha demostrado el efecto calmante de convivir con plantas, pero además, tenerlas en casa es interesante porque nos ayudan a contrarrestar la sensación de desarraigo que podemos sentir al vivir en la ciudad alejados de la naturaleza.
  • Rodéate de formas redondeadas: Las formas puntiagudas pueden resultar atractivas, pero según los expertos, inhiben nuestras ganas de jugar. Una casa llena de ángulos genera una tensión sutil en sus habitantes y aumentan la sensación de formalidad

 

El Oṃ es el símbolo de lo esencial en el hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje divino.

En la India lo llaman Prana, en China es Chi, Japón la denomina Ki; las tres culturas hablan de lo mismo y actúan de diferentes maneras

Es la, «vitalidad, disposición de ánimo», una cualidad intangible de todo ser vivo. El concepto se define como «flujo de energía vital»,  fluye continuamente por la Naturaleza, y la interrupción de su libre flujo en el cuerpo es la base de los trastornos físicos y psicológicos

Los practicantes de ciertas disciplinas (reiki) afirman que el ser humano puede controlar y utilizar esta energía, a través de diversas técnicas, acrecentándola, acumulándola y distribuyéndola por todo el cuerpo o usarla en forma concentrada, 

La ciencia no admite el concepto de  como un fenómeno real desde el momento que no resulta medible y sus efectos pueden ser explicados como sugestión.

 

Decir que en un determinado lugar existe una geopatía no es suficiente, es necesario medirla para poder cuantificar hasta qué punto puede afectarnos. A ello dedicó su tiempo en el siglo pasado A. Bovis

A. Bovis determinó que el cuerpo está sano cuando vibra en el rango de 6500 a 8000 UB; una persona por debajo de 4000 y 4500 UB está enferma.

  • los insectos vibran entre 3500 y 4500 UB,
  • los reptiles entre 4500 y 6500 UB,
  • los peces entre 6000 y 7200 UB
  • las aves entre 6500 y 7800 UB,
  • los mamíferos entre 6000 y 8000 UB,
  • las plantas entre 7000 y 7500 UB,
  • los árboles entre 7000 y 7800 UB
  • los humanos entre 6500 y 8500 UB.

Las zonas geopatológicas son lugares donde la emisión de las radiaciones electromagnéticas que emanan de la Tierra pueden afectar a la salud física o psíquica de las personas. También afectan a los animales y plantas. Por el contrario proporciona vitalidad a gran parte de los insectos (puede que a todos, ya que su nivel vibracional es mas bajo que el de personas, animales y plantas). Todos los hormigueros, están situados sobre una geopatía, y el primer tramo de la senda que trazan las hormigas suele seguir una línea de las redes Hartman o Curry. Las abejas en libertad hacen sus colmenas sobre una geopatía. Los apicultores que sitúan sus colmenas sobre el cruce de una red telúrica consiguen un notable incremento en la producción de miel de sus colmenas.

El terreno ideal debe tener una calidad biótica de 8500 UB, es decir, ésta es la medición que deberíamos encontrar en las zonas libres de geopatías. Se suelen encontrar estas calidades bióticas del terreno, principalmente, en lugares arbolados y en estribaciones de las montañas.

Hay lugares donde se registran más de 9500 UB, que son alteraciones telúricas beneficiosas para la salud, aunque no recomiendo una permanencia prolongada sobre los mismos.

Los efectos de dormir sobre geopatía: Un fumador empedernido puede contraer un cáncer de pulmón por el deterioro que el humo hará en sus pulmones; pero si duerme en el sitio correcto sin geopatías, sus defensas evitarán en lo posible que sus células se vuelvan cancerígenas, y por tanto no desarrollará la enfermedad o tardará más tiempo en hacerlo. Si por el contrario duerme sobre una geopatía, el proceso evolutivo de su enfermedad se acelerará. Todas las enfermedades, incluso un resfriado o una gripe, las solemos coger cuando tenemos bajas las defensas, y el dormir sobre una geopatía hace que nuestro sistema inmunitario se debilite.

La glándula pineal  es muy pequeña, su nombre se debe a su forma, similar a la de una piña de pino. Se encuentra en el cerebro, entre la frente y la nuca, aproximadamente a la altura de las cejas; entre otras importantes funciones, destaca que se encarga de producir melatonina, es decir, la hormona que regula los ciclos de sueño del cuerpo. 

Además de sus funciones físicas, en el mundo metafísico se cree que esta glándula es el portal del alma y que constituye una conexión con el universo. Por ello, se le ha llamado «el tercer ojo» y se le relaciona con el sexto chakra, ajna.  

Se cree que al activar la glándula pineal se abre una conexión con tu propia esencia divina y con tu energía universal. Al hacerlo, tendrás un sentimiento de comunión universal, una sensación de felicidad, bienestar, equilibrio y gratitud. Además, desarrollarás tu percepción y las facultades extrasensoriales.

Para activar la glándula pineal se pueden llevar a cabo diferentes actividades y ejercicios, como los siguientes:

  • Yoga:  La práctica de yoga activa todas las glándulas del cuerpo, pero sobre las que tiene una mayor influencia son la glándula pituitaria y la pineal.
  • Ejercicios de relajación: Las actividades que te relajan, como escuchar música suave, colorear, acariciar a tu mascota, hacer manualidades, la aromaterapia, tomar baños relajantes, caminar, practicar la atención plena o realizar ejercicios de respiración
  • Meditación: La meditación es una de las actividades más recomendadas y benéficas para activar la glándula pineal. Su práctica te ayuda a serenar la mente y relajar el cuerpo, y te da una sensación general de calma y tranquilidad, misma que te conduce a activar la zona del cerebro donde se encuentra esta glándula. 

Para meditar con la intención de activar la glándula pineal, elige un lugar silencioso, tranquilo y libre de interrupciones. Puedes poner luces tenues o iluminarte con unas velas, así como poner algo de música relajante, incienso o aceites esenciales si esto te ayuda a enfocarte y relajarte.

Siéntate en el piso, en un cojín de meditación o una silla (lo que te resulte más cómodo), coloca la espalda recta, pon tus manos relajadas sobre tus piernas y mantén los ojos cerrados.

Mientras respiras, concentra tu atención en la zona del cerebro donde está la glándula pineal y visualiza cómo ésta se enciende como si fuera un foco. Ahora piensa en todos los beneficios que su activación al encenderla traerá para ti. 

Respira lenta y profundamente, y mantén la visualización de la glándula pineal encendida, que irradia cada vez más luz y la expande por todos lados. Siente cómo esa luz te conecta con todo lo que te rodea y la tranquilidad que te brinda. 

Mantén tus respiraciones un momento más, el tiempo que consideres necesario; poco a poco abre tus ojos y agradece por la experiencia que acabas de vivir.